La exposición inaugural del taller PANEA en Sevilla coincidió con la apertura del espacio. Más que una jornada de puertas abiertas, fue una celebración del comienzo de una nueva etapa y una ocasión para presentar el taller a amigos, vecinos, alumnos y personas interesadas en el dibujo y la pintura.
La muestra reunió una selección de obras realizadas por el alumnado, convirtiendo desde el primer día el taller en un lugar donde aprender y también compartir el trabajo con los demás. La respuesta fue extraordinaria: durante la inauguración y la jornada de puertas abiertas del día siguiente, el espacio se llenó de conversaciones, reencuentros y nuevas caras que descubrieron por primera vez el ambiente de PANEA.
Esta exposición inaugural del taller PANEA en Sevilla marcó el espíritu con el que nace el proyecto: un lugar abierto, cercano y vivo, donde la práctica artística se entiende como una experiencia compartida y las obras del alumnado ocupan un lugar protagonista.






